Y así, de pronto, me sentí vacía,
como si alejaran de mi a toda mi persona,
como si se llevaran todo lo que había.
Con la primera voz se desvanecieron mis sueños,
con la segunda, desaparecieron del todo,
no sé si habrá algún otro modo,
pero casi sin esperarlo se convirtió en mi dueño.
Al apagarse las luces de sus ojos todo quedó a oscuras,
mi corazón, mis labios, mi ilusión, parecían desnudas,
mi mente se encerró en sí misma intentando consolarse,
se plegó sobre sus recuerdos con la esperanza de encontrarse,
en qué punto se perdió el respeto, donde quedo la dulce voz?
qué fueron de esos días donde la sonrisa hablaba por los dos.
Mejillas negras y palabras empapadas,
mil promesas y canciones que ya no saben a casi nada,
caminar bajo esta sombra jamás te dará placer,
sendero de rosas y espinas, sendero para desaparecer.