lunes, 9 de diciembre de 2013

Volvamos atrás

"Las palabras son el arma más poderosa". Seguramente todo el mundo ha escuchado esa frase alguna vez, pero, ¿realmente sabemos lo que significa?

 Amigos, familia, pareja... todas nuestras relaciones se crean y/o fortalecen a través de las palabras. Pasamos nuestra vida hablando sin darnos cuenta de lo que decimos, "hablar por hablar..." 
Un "como te ha ido el día", un "te echo de menos", un "qué alegría me ha dado verte", un "qué guapa estás hoy", un "te quiero", todo son palabras que forman frases, frases que nos resultan satisfactorias escucharlas, ya que nos transmiten el mensaje de que le importamos a la persona que nos la dice. Naturalmente existe el lenguaje mudo, que en algunas ocasiones dice mucho más, como es, por ejemplo, una sonrisa o una mirada sincera. Pero al igual que las palabras nos pueden agradar, también nos pueden hundir. 
Todos hemos conocido esa sensación, por eso pido que se piense antes de hablar, que no tengas que recurrir a un perdón si puede evitarse desde un principio. ¿Cuántas relaciones habrán desaparecido a causa de esto?
 Sé que cuando uno se enfada, las palabras parecen salir solas hiriendo a quien se las dirige, diciendo lo que pensamos sin ninguna vacilación, sin ningún rodeo. El diálogo es lo que nos hace inteligentes, lo que nos hace lo suficientemente fuertes como para defender lo que pensamos, lo que sentimos, y hoy siento que las palabras cada vez se vuelven más frías. 
 Volvamos a hablar, volvamos a sentarnos frente a esa persona con la que estamos molestas y hablemos con ella, sin gritos, sin faltas de respeto, pensando en si lo que vamos a decirle puede o no hacerle daño. Propongo que dejemos de hablar con la mente, y volvamos a hablar con el corazón. 

jueves, 31 de enero de 2013

Nos equivocamos al pensar que todo nuestro esfuerzo, no será reconocido. Deberían de sonar aplausos por todas esas personas que van día tras día a ganarse la vida, por todas esas personas que buscan ganársela, o por aquellos que se preparan para hacerlo. 
Es lógico que haya momentos en los que nuestro ánimo nos abandone, dejándonos en una inmensa duda de si merece la pena o no seguir. Sigue, sigue y haz que algún día puedas decir: estoy aquí gracias a mi constancia. Chapó por quien lo dice hoy, y chapó por todos aquellos que luchan por decirlo en un futuro.

domingo, 20 de enero de 2013

Corre

Cada oportunidad se nos presenta sin avisar, sin mediar palabra, sin dejar que te lo pienses.
Cada instante es único y será imposible recuperar lo un segundo más tarde.
Vuela, vuela con las alas que te brindan las oportunidades, no dejes que nada ni nadie te las corte,
solo una persona egoísta puede hacerte sentir culpable o cobarde, y sin valentía no se consigue ver el cielo.
No mires atrás, vuela alto cual Ícaro hasta el sol ignorando nubes y tormentas, pájaros y cometas. 
Llora y añora lo que amas cuando te halles  lejos, maldícete cada noche ante la luna cuando recuerdes todo lo que has perdido, pero sonríe al recordar todo lo que has ganado
No importa el tiempo que te lleve, tú solo vuela.
Conoce tu alma y conócete a ti mismo. Nadie excepto tú puede hacerte daño.
Dedica cada parte de tu cuerpo, por muy pequeña que sea, dedícasela al viento, a la libertad. 
Grita y haz abrir las flores que te encuentres a tu paso, haz que los mismos dioses te envidien por el simple hecho de aprovechar tu mortalidad como nadie lo hace.
Ya no hay vuelta atrás. Vuela.