martes, 6 de noviembre de 2012

Todos locos

Una de estas veces en las que me paro a pensar... en los locos. Sí, en los locos, en la locura, en esa en la que todos temen caer y la tienen por indeseable.
A las personas que se dejan seducir por ella los llamamos locos, y todo por pensar de una manera diferente, o porque dicen cosas que nos parecen absurdas, o porque se comportan de tal manera que no es la habitual.
Creo que el término "locura" está mal conceptuado hoy día. La locura es buena, es lo mejor que le puede pasar a alguien; esa posibilidad de no caer en la monotonía y hacer algo diferente, algo que verdaderamente te guste, que le añada un poco de esa adrenalina muerta que corre actualmente por nuestros cuerpos. Los locos defienden SU mundo, su propio espacio, sus propias razones de existir ya sean más o menos razonables para los demás, pero la pregunta es: ¿por qué debe importarnos tanto la opinión de los demás?...
Mires a donde mires, en cualquier calle, en cualquier país, en cualquier ciudad... todo el mundo habla, se expresa, actúa, e incluso se viste de manera similar, y a los que no, ¡los llaman locos! ¿por qué? porque nos han inculcado que eso es lo correcto. Es totalmente incomprensible que tengamos que ser copias de un prototipo para no estar locos. Opino que es más bien al contrario, que los locos somos nosotros por encerrarnos en nosotros mismos y reprimir como somos realmente, por permitir que el mundo se haya convertido en  un lugar donde la apariencia vale más que un corazón enorme, y por clasificar como "locos" a aquellas personas que son felices viviendo a su manera. Las admiro. Admiro esa capacidad de ignorar a todo aquel que hable de lo que es "ridículo", admiro a esas personas locas por hacer de sus días una historia diferente, las admiro por atreverse a romper los esquemas de la gente programada en la que nos hemos convertido. 
¿La locura? ... La locura es todo aquello que a una persona le hace falta en la vida para atreverse a cumplir sus sueños y metas... todos soñamos, por lo cual, siempre existe algo de locura en nosotros mismos.

lunes, 5 de noviembre de 2012

"Hay cosas que uno no se atreve a contarse ni a sí mismo".  Fiódor Dostoievski

¿De qué sirve mirar atrás?

Tenemos la maldita costumbre de torturarnos con momentos o personas que jamás volverán, y aun sabiéndolo, lo hacemos. Es fácil dejarse llevar por los recuerdos, por esas sensaciones de felicidad falsa que nos embriagó en su día.¿Y qué pasa con el presente? Nada. Absolutamente nada. Estamos tan ocupados esperando a que nuestra mente nos traslade a ese paraíso infernal junto a esas personas, que nos olvidamos de que nuestras vivencias de hoy serán nuestro pasado de mañana. Lo hecho hecho está, mejor o peor, pero hecho. No debemos hundirnos por un error que cometimos, sino aprender de él. Lo que verdaderamente importa es el AHORA. Nada ni nadie merece nuestras lágrimas, ya que aquello que nos hace llorar no merece la pena; las únicas lágrimas que importan son las de felicidad, y gracias a ellas sabremos qué y quién debe estar en nuestras vidas. Lo único que debe permanecer en tu mente son tus objetivos e ilusiones, todo lo demás, todo lo que no sea este momento, sobra.