lunes, 5 de noviembre de 2012

¿De qué sirve mirar atrás?

Tenemos la maldita costumbre de torturarnos con momentos o personas que jamás volverán, y aun sabiéndolo, lo hacemos. Es fácil dejarse llevar por los recuerdos, por esas sensaciones de felicidad falsa que nos embriagó en su día.¿Y qué pasa con el presente? Nada. Absolutamente nada. Estamos tan ocupados esperando a que nuestra mente nos traslade a ese paraíso infernal junto a esas personas, que nos olvidamos de que nuestras vivencias de hoy serán nuestro pasado de mañana. Lo hecho hecho está, mejor o peor, pero hecho. No debemos hundirnos por un error que cometimos, sino aprender de él. Lo que verdaderamente importa es el AHORA. Nada ni nadie merece nuestras lágrimas, ya que aquello que nos hace llorar no merece la pena; las únicas lágrimas que importan son las de felicidad, y gracias a ellas sabremos qué y quién debe estar en nuestras vidas. Lo único que debe permanecer en tu mente son tus objetivos e ilusiones, todo lo demás, todo lo que no sea este momento, sobra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario